miércoles, 18 de diciembre de 2013

Sildavia

Sildavia es el famoso país imaginario de las historietas de Tintín, y es quizás, lo más parecido a nuestro país ahora mismo, en lo que se refiere a su condición de imaginario. Durante el año 2013, España ha sido el estado del mundo que ha creado más empleo imaginario, especialmente en la Comunidad de Madrid, donde, entre Juegos Olímpicos y Eurovegas, se crearon casi un millón de empleos virtuales. Empleos que nunca existieron, más que en la mente del Presidente de la Comunidad y la ínclita alcadesa, Ana Botella. Empleos a los que confiaban la recuperación económica de la comunidad y por extensión, de todas las comunidades limítrofes. Es decir, que sin Juegos ni Eurovegas, no hay plan B, así que vamos listos. Somos el hazmerreir del mundo, con un Gobierno que crea empleos imaginarios, construye aeropuertos sin aviones, estaciones de alta velocidad sin trenes, y que bate récords en casos de corrupción, en incumplimientos electorales, y en desdecir sus propias afirmaciones y tan sólo 14 días después de anunciar que no subirá la luz, la sube. Un país de chiste en el que el peso de la crisis se aguanta siempre en los mismo hombros, en los menos favorecidos, mientras los que manejan el cotarro tienen barra libre e incluso se permiten contestar con chulería a los jueces cuando les investigan. O donde los hijos de los expresidentes se permiten amenazar y reprochar la denegación de un favor por parte de alguien a quien su papá había colocado muy bien. Pero todo da igual, a fin de cuentas, por muy débil que se sea, los de abajo siempre podremos aguantar un palo más, así que siempre hay margen para bajar un poco más los salarios, y con eso se arreglan los desfalcos de los de arriba. O al menos esa es la filosofía de los gobiernos español y comunitario. ¿Dónde estará Sildavia? Yo me iba ya.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Sin ley

Tenemos la falsa creencia de que nuestro orden social es, en buena medida, inalterable. Es decir, que más o menos, crisis o bonanzas aparte, la estructura social en la que vivimos (derechos y libertades) se mantendrá en el tiempo sin demasiados cambios, tan sólo los que de manera necesaria marque la evolución de la sociedad. Sin embargo, esto no tiene por qué ser así. En el mundo actual, en pleno siglo XXI, hay muchos ejemplos de lo que pueden cambiar las cosas en poco tiempo y de manera inesperada. Estados consolidados que en un momento dado se convierten en estados sin ley. Un ejemplo claro es el Líbano, cuya capital, Beirut, fue en los años 50 y 60 la capital económica e intelectual del mundo árabe, hasta el punto de ser comparada con Suiza, y hoy es escenario de guerras civiles casi continuas. O Siria, en la que en cada rincón del país impera una "legalidad" sin ley impuesta por quienes dominan en esa zona. O Sierra Leona, donde la lucha por el control de los diamantes es la única ley, y las matanzas de civiles y la corrupción y el tráfico de personas son moneda corriente. Y así muchos más. En Europa pensamos que esas cosas ocurren fuera de nuestras fronteras, que son cosas del Tercer Mundo, y nos equivocamos. En pleno corazón de la zona geográfica europea, entre Moldavia y Ucrania, países ambos que intentan su ingreso en la Unión Europea, se encuentra una pequeña república, Transdniéster, que es un territorio independiente, resultado de una rebelión militar y con un gobierno totalitario en el que no se reconocen los derechos humanos ni sociales más básicos y en el que la inseguridad jurídica hace que sea casi imposible entrar o salir del país. Un estado en el que la corrupción, la tortura y las desapariciones de los no adeptos al régimen son moneda corriente. Un estado sin ley.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Falso optimismo

Los datos del paro registrado en el INEM han heho que el Gobierno saque pecho y diga que todo va bien y que en España ya se está creando empleo. Ocultan que en este mismo periodo han dejado de cotizar a la Seguridad Social casi 67.000 personas. Es decir, que hay 67.000 personas menos con contratos de trabajo que ya no contribuyen a la caja de la Seguridad Social. Hay 67.000 trabajadores que han dejado de trabajar con respecto al mes anterior. No es fácil de entender, y ni siquiera los expertos se ponen de acuerdo en por qué se producen estas diferencias en los datos. Algunos sostienen que el paro registrado baja porque a muchos trabajadores se les han agotado las prestaciones, y al no haber prestaciones no merece la pena estar inscrito en los registros del INEM, vista la incapacidad que tienen para mover el mercado de trabajo y recolocar trabajadores en paro (no olvidemos que ese es el objetivo principal del INEM). Pero eso queda a la interpretación de cada uno. Si miramos al exterior encontramos una visión más objetiva. Según varias auditorías y organismos económicos internacionales, entre ellos Price&Waterhouse, en España no se recuperarán los niveles de empleo anteriores a la crisis hasta el año 2033. Es decir, hasta dentro de 20 años. Esto significa que muchos de los parados que ahora tienen 45 ó 47 años nunca más volverán a trabajar, y llegarán a la jubilación sin haber cotizado lo suficiente para tener una pensión digna. O para tener una pensión. Y muchos de los jóvenes que ahora están estudiando y terminando sus carreras, y que intentan acceder al mercado de trabajo, no lo conseguirán hasta que tengan 45 años o más, con lo que tampoco habrán cotizado lo suficiente en elmomento de su jubilación para tener una pensión. Todo esto, teniendo en cuenta que durante los próximos 20 años no se produzca una nueva crisis económica y haya un nuevo retroceso que alargue aún más los plazos. Y en España nunca ha habido un periodo tan largo de prosperidad económica continuada.

Consignas

Se acercan las elecciones, están a dos años vista, a la vuelta de la esquina, como quien dice, y el aparato político ya está en precampaña electoral. En la oposición están en fase de cuchillos largos, intentado conseguir un buen puesto de salida para seguir medrando. Y desde el Gobierno han empezado con el lavado de imagen del desastre y los incumplimientos que han marcado su trayectoria hasta ahora, y han puesto a trabajar a sus asesores para dar la vuelta al pesimismo general ante lo negro de la situación que vivimos. La estrategia del PP es genial, y su equipo de comunicación debe ser de los mejores del mundo. A base de repetir todos los miembros del partido los mismos mensajes simples y directos en cualquier ocasión, consiguen que esos mensajes, jaleados por sus medios afines, acaben calando en la opinión pública y muchos acaben olvidando todas las calamidades que están sufriendo en estos años y vuelvan a votarles. No importa la pregunta que les hagan, siempre contestan según la coletilla al uso enviada desde los despachos de comunicación del partido. Hay que recordar que algunas de las frases más memorables, para bien o para mal, de nuestra democracia, tienen origen en los asesores de comunicación del PP: "Váyase, señor González" (Aznar), "Unos hilillos de plastilina" (Rajoy en el desastre del Prestige), "Un bichito que si se cae de la mesa se mata" (Sancho Rof, durante la intoxicación por aceite de colza; es cierto que en esa época era ministro de UCD, pero luego ingresó en AP, germen del PP), "Quién es usted para decirme lo que puedo o no puedo beber cuando voy a conducir" (Aznar de nuevo, al presentar el gobierno de Zapatero la nueva Ley de Tráfico), "Estamos trabajando en ello" (Aznar con los pies encima de la mesa junto a Bush Jr.), "Gracias a la Virgen del Rocío por echarnos una mano para combatir el paro" (Báñez) y muchas otras, sin olvidar las salidas de tiesto de Arias Cañete, Wert y demás. Mientras tanto, nosotros seguimos sin ver un líder o un partido capaz de cambiar esta situación y que de verdad ponga por delante de sus intereses los intereses de los ciudadanos.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Demolición

Primero nos llenaron los bolsillos, y como teníamos el riñon cubierto, miramos para otro lado cuando se descubrieron sus corrupciones. Luego dieron la voz de alarma, el sistema se hundía, el apocalípsis se nos venía encima. Entonces, los mismos que lo habían provocado nos prometieron arreglarlo, y se presentaron como los únicos que podían hacerlo. Llegaron al poder e hicieron exactamente lo contrario de lo que decían. Lo que en el programa electoral eran soluciones, una vez en el gobierno se convirtieron en problemas. Las soluciones eran las contrarias. Se quitaron la careta ideológica y se dispusieron a repartirse el pastel: la Sanidad a las empresas de los amigos. La Educación Pública, para qué, eso es de pobres, los niños bien van a colegios de pago y estudian religión católica, como dios manda, y mejor si están separados por sexo, que la carne es débil. La Universidad para quien pueda pagarla, o sea, para los nuestros, que no interesa tener gente educada con conocimientos y conciencia que luego te pueda salir respondona. Las pensiones, más reducidas, pues ahora vivimos más años y tampoco es el caso de que alguien coma caliente tres veces al día durante el resto de su vida a costa del Estado, con dos y un tentempié basta, a fin de cuentas los obreros siempre han sido unos vagos y unos parásitos, y desde que se abolió la esclavitud las cosas ya no funcionan igual de bien que antes. Vale, sí, igual tienen que dejar alguna medicación porque no pueden con el repago del copago, pues oye, está mal visto, pero si se mueren antes, ahorro para el Estado, que Hacienda somos nosotros, digo, todos. Nos quitaron la asistencia a los dependientes y les dejaron en la estacada, total, esos no se van a manifestar mucho. Nos rebajaron el sueldo y dieron carta blanca a los empresarios para despedir casi sin coste, con lo que las listas del paro subieron hasta lo inconcebible; los contratos eran tan precarios que no tenían ni el valor del papel en el que estaban escritos. Luego fueron a por la Justicia, afinando el sistema para encubrirse unos a otros, y en caso de que algún juez se salga con la suya (algún despistado que aún no se haya enterado de que mandan ellos), pues colocan a los suyos en la Fiscalía y en la Agencia Tributaria, se cargan a los inspectores que inspeccionan seriamente, y nombran a los peritos adecuados para que el caso quede sobreseído o se haga tan farragoso que se pierda en el tiempo. Y si todo eso falla, pues siempre te quedan tus amigos para pedir el indulto, y como seguro que quien concede el indulto debe algún favor, pues lo conseguirás como si nada. Eso sí, el que quiera justicia, que la pague. El penúltimo escalón (el último siempre está por llegar) es amordazar al ciudadano, porque es evidente que para que la gente no proteste lo mejor no es solucionar los problemas que les hacen manifestar su descontento, que va, lo ideal es que se les quiten las ganas de protestar a base de multas y amenazas. Ahora sí que estamos cautivos y desarmados...

martes, 26 de noviembre de 2013

Víctimas

Rafael Hernando, portavoz adjunto del PP en el congreso, hizo una declaración lapidaria hace unos días en un programa de 13TV (perteneciente a la Conferencia Episcopal): "algunos sólo se acuerdan de sus muertos cuando hay subvenciones para buscarlos". La frase, de por sí desafortunada e irrespetuosa con las víctimas y los familiares, es además una afirmación falsa, pues las subvenciones siempre se dan a proyectos de recuperación de las víctimas, nunca a sus familiares. Con todo, tiene un lado positivo: retrata a quien la pronuncia con toda claridad, sin posibilidad de que se pueda volver a esconder nunca más detrás de su careta y su discurso vacío de político de turno (de cualquier político de cualquier partido). Aparte de la falta de respeto y de la mentira, queda claro que para el PP las vícitmas se clasifican en víctimas que nos votan y víctimas que no nos votan. Víctimas que nos dan rédito electoral y víctimas que quieren justicia y pueden ser molestas, porque no están en la onda de apoyar y aplaudir las tesis del PP. Incluso dentro del colectivo de víctimas de ETA, el más numeroso en este país, desde el PP apoyan, subvencionan, utilizan y dan protagonismo a las asociaciones que les son rentables electoralmente, mientras que ignoran y ningunean al resto de asociaciones que promueven otras vías de enfocar el problema. Para el PP el lema es "un muerto, un voto". Y Rafael Hernando sigue luciendo por el Congreso su sonrisa de caradura que se sabe intocable y sigue sin abandonar la escena política ni el Parlamento, cobrando un sueldo que pagamos todos. Está claro, como dice el chiste, que en España, para los políticos "Dimitir" es un nombre ruso.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Mala educación

Los españoles, en general, somos maleducados en nuestras relaciones sociales. Somos egocéntricos y desconsiderados con los otros, además de no tener ni las más mínimas nociones de urbanidad o protocolo. Pero no es de esto de lo que quiero hablar. En el título me refiero a la otra mala educación, la que reciben nuestros hijos en los colegios e institutos de este país. Una educación cada vez más carente de contenidos, donde se minimizan y se relativizan asignaturas tan importantes para la formación personal como la Filosofía, la Historia y la Lengua, así, en mayúsculas. Una educación que no prima a los mejores, sino que busca una igualdad ficticia entre todos los estudiantes, cuando la realidad es que siempre ha habido listos y tontos en las clases, aunque no sea políticamente correcto. Y por si años de leyes educativas ineficaces y estúpidas no fueran suficientes, ahora nos llega la reforma ideológica de la educación. Todas las leyes tienen un fondo ideológico, pensar lo contrario sería de necios o de ilusos, pero en este caso, es tan descarado y rezuma un tufo tan neoliberal y ultracatólico que repugna a mucha gente. Subvencionar a colegios que segregan por sexo, reducir el número de profesores, eliminar toda referencia a lo que no concuerda con el pensamiento del Gobierno, y sobre todo, la obligatoriedad de la asignatura de religión (católica, por supuesto), nos hacen retroceder unos 50 años en el tiempo. Estamos asistiendo al desmantelamiento organizado y sistemático de la educación pública, y no pasa nada. Tiempo perdido, oportunidades perdidas.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Cásate...

... y sé sumisa. Éste es el "sugerente" título que lanza la editorial del Arzobispado de Granada para que todos los maridos católicos se lo regalen a sus rebeldes esposas estas navidades. El libro es un manual perfecto de apología de la discriminación y la esclavitud sexual e intelectual de la mujer en su relación con el hombre, en concreto, con un hombre, su marido. En sus páginas se desarrolla todo un tratado de cómo la mujer debe someterse siempre a la voluntad del esposo, cómo nunca debe llevarle la contraria ni hacer valer sus opiniones, cómo debe estar siempre lista para él y no recibirle a las siete de la tarde en bata y zapatillas, o cómo debe perdonar las infidelidades y terminar sometida y humillada al marido por el bien del matrimonio. La recomendación más rocambolesca, por no decir estúpida y denigrante, es la que hacen a la mujer en el caso de que la relación con el marido no vaya bien: que se arrodille y rece a Dios para que la ayude a llevar el peso de sus errores y ser un buen sostén para el esposo. Vamos, que sólo falta que recomienden a la mujer que se azote a dario hasta sangrar si el cónyuge así se lo pide. Y lo peor de todo es que esto lo escribe en pleno siglo XXI una mujer de 43 años, una tal Constanza Miriano, periodista de la RAI, que por su edad y cultura debería haber superado éste debate hace años. Todo el contenido del libro es tan absurdo y fuera de toda lógica que si esos mismo párrafos los leyeran Faemino y Cansado en uno de sus espectáculos nos partiríamos de risa. Lo malo es que el libro no es broma, es real y tiene la bendición de la Iglesia. La misma Iglesia que mira para otro lado en los casos de maltrato (ahora se entiende un poco más) o encubre a los pederastas que hay en su seno en los casos de abusos de menores. Después de la publicación de este libro, me imagino que para cualquier mujer hoy debe ser un día muy difícil para sentirse católica y miembro de esa iglesia.

lunes, 11 de noviembre de 2013

InMaduro

Hay gobernantes que parecen una caricatura de sí mismos, y no, hoy no voy a hablar del gobierno de Aquí, aunque a veces lo ponen "a huevo". Resulta que el presidente electo de Venezuela, Maduro, ha ordenado un "saqueo" de las principales cadenas de electrodomésticos, saqueo controlado por el estado, para rebajar la inflación. Su teoría es que como los precios de estos productos hacen subir el equivalente del IPC de Venezuela, si se venden con descuentos del 90%, el índice bajará, y para ésto, ha militarizado las tiendas de electrodomésticos de las cadenas tachadas de inflacionistas y el ejército controla las ventas y los precios hasta "que no quede nada en stock", según órdenes del presidente. Naturalmente, en algunas de estas tiendas la presencia del ejército ha sido insuficiente y se han producido saqueos incontrolados. Venezuela, un país con una riqueza enorme y un gran potencial de recursos naturales, cayó hace tiempo en manos de charlatanes  y populistas, y de seguir así, se dirige hacia la pobreza y el aislamiento más absoluto. Un presidente serio no puede basar su política en saquear tiendas, hablar con pajaritos, descubrir cáras de Bélmez en cualquier sitio e inventarse contubernios judeo-masónicos en su contra para justificar su incapacidad como gobernante y su ignorancia de los mecanismos económicos y de poder que rigen el mundo. Igual que un presidente serio no debe estar siempre callado y esperar a que las cosas se arreglen solas. Como dijo Ortega y Gasset, "la realidad que se ignora prepara su venganza".

lunes, 4 de noviembre de 2013

Amistad

Esta es una historia real, y los personajes son reales. La conocí hace unos pocos días, y aunque por ahora no tengo detalles muy precisos, pues ocurrió hace más de 75 años, sí puedo contar las líneas generales. Es la historia de dos amigos, Cipriano y Julio. Julio ténía un bar en Madrid, en el centro, un bar que aún sigue abierto a día de hoy. En este bar trabajaba Cipriano, empleado suyo que con los años se había convertido en su amigo. Al inicio de la guerra, Julio, partidario de los rebeldes de derechas, estaba en serio peligro  de ser detenido por los republicanos que entonces controlaban Madrid. Cipriano, ante el peligro que corría su amigo, se arriesgó y consiguió sacar a Julio de Madrid a tiempo, escondido en un carro de paja, y llevarlo hasta un pequeño pueblo de Guadalajara, en el que estuvo oculto hasta que terminó la guerra. Una vez la guerra hubo terminado, cambiaron las tornas, y ahora era Cipriano quien estaba en situación de riesgo. Julio no olvidó ni el favor ni a su amigo, y se encargó de protegerle y conseguirle un empleo fuera de sospecha a través de sus contactos, librando a Cipriano de las represalias que otros sí sufrieron. Curiosamente, la única diferencia importante que tuvieron los dos amigos sucedió unos años después, cuando Cipriano pidió a Julio que fuera el padrino de bautismo de su hijo. Julio aceptó, a condición de que el niño se llamara Julio, a lo que Cipriano se negó en redondo. Como no hubo forma de ponerse de acuerdo, pues los dos eran muy obstinados, Julio cumplió como padrino, pagó el banquete y asistió como amigo, pero no quiso ser inscrito en la iglesia como padrino del niño. Los dos protagonistas de esta historia murieron hace ya unos cuantos años. Desconozco cuando murió Julio. Cipriano murió en 1970, un mes antes de que yo hiciera mi primera comunión. Era mi abuelo.

jueves, 31 de octubre de 2013

Tiempo

 
El tiempo es una dimensión de nuestra vida que nos resulta incómoda. Así como somos capaces de movernos con naturalidad y comprender sin esfuerzo las tres dimensiones del espacio, el tiempo nos encorseta y determina la dirección en la que nos movemos, siempre hacia adelante, y siempre al ritmo que nos impone. No podemos ni acelararlo ni retardarlo. Bien es cierto que siempre la percepción de la duración de cualquier acontecimiento depende de nuestro estado de ánimo. A todos se nos pasa el tiempo muy rápido cuando estamos disfrutando, y muy lento cuando nos toca pasarlo mal. Esa sensación de incomodidad es la que nos hace fantasear con viajar en el tiempo, hacia adelante o hacia atrás, sin tener en cuenta que si viajamos hacia atrás y cambiamos alguno de nuestros comportamientos, el futuro que resulte será diferente del futuro desde el que hemos viajado al pasado, lo que implica la existencia de múltiples futuros probables y la posiblidad de movernos de uno al otro. Si fantaseamos con viajar hacia adelante en el tiempo, estamos dando por supuesto que el futuro ya ha ocurrido y coexiste con el presente, puesto que si no fuera así, no podríamos visitarlo. Es por eso por lo que la dimensión tiempo nos resulta tan incómoda y preferimos no pensar mucho en ella: no somos capaces de comprenderla.

jueves, 10 de octubre de 2013

La niña de la foto


La niña de la foto nació en Madrid en el año 37 del siglo pasado, durante la Guerra Civil, en pleno asedio rebelde y en una calle muy cercana a la Gran Vía, conocida entonces por los madrileños, de manera jocosa, como la Avenida de las Bombas, por la gran cantidad de ellas que cayó durante el asedio, aunque naturalmente ella no recuerda nada de eso. Lo que sí recuerda, a pesar del racionamiento y las carencias de todo lo más básico, es que fue una niña de infancia alegre y feliz. Su madre se las ingeniaba como podía con lo que tenía a mano, y conseguía algún dinero extra lavando la ropa a los soldados que destinaban a Madrid para hacer el servicio militar. Su padre, camarero durante la guerra, después empleado de Renfe a pesar de haber estado en el bando equivocado, además del sueldo de ferroviario como recaudador de la línea Madrid-Medina del Campo, siempre llevaba a casa algún extra, trapicheando con productos que conseguía por el camino y luego revendía. El famoso estraperlo, a pequeña escala. Por eso la memoria de su infancia es feliz. Siempre recuerda los domingos por la mañana, cuando salía de paseo con su padre por Madrid, a ver libros en la Cuesta de Moyano, o a visitar algún museo y luego a tomar el vermut en Casa Rivas antes de ir a comer.  Sí, ella también tomaba un poco de vermut con sifón, eran otros tiempos y otras costumbres. Poco a poco creció, llegó a la adolescencia y se puso a trabajar, no en un taller de costura o sirviendo, como muchas otras chicas de su época, sino en un taller de fabricación de parches  de caucho, un trabajo sucio e insalubre, porque en aquella época las condiciones laborales eran muy precarias. A pesar de no tener más que los estudios básicos, siempre fue una gran aficionada a la lectura, una lectora voraz de todo tipo de libros, lo que le dio una cultura por encima de la media. Con los años, se echó novio, se casó, y dedicó el resto de su vida a ser ama de casa. Tuvo cuatro hijos y en general, casi todos los recuerdos de la mayor parte de su vida son felices. Por supuesto que ha tenido de todo. La vida, como a todos, por cada alegría que nos da nos descuenta una tristeza, y a ella le tocó vivir una de las más amargas que se puedan imaginar: la muerte de una hija a una edad injusta y de una enfermedad injusta. Pero después vinieron nuevas alegrías, más nietos, y pequeños disgustos, como la  separación matrimonial o la pérdida del trabajo de un hijo. No hace mucho, un golpe muy duro, la muerte del marido después de varios años de enfermedad, interrumpiendo así una convivencia de 56 años, entre noviazgo y matrimonio. Nuevas alegrías, en forma de nieta, y así, uno tras otro, los avatares de la vida, alternando dulces y amargos. Ahora vive un momento amargo en un hospital, luchando contra una enfermedad traicionera y que le ha cogido de improviso. Una enfermedad de pronóstico incierto a su edad, 76 años. Ahora sus ojos reflejan la perplejidad y el miedo que produce lo desconocido, y buscan, igual que una niña, la mirada de sus hijos para no sentirse perdida, y se aferra a la mano de quienes la quieren como intentando agarrarse a la vida. Es una historia vital poco extraordinaria, muy parecida a muchas otras. Pero para mi es una historia especial. La niña de esa foto es mi madre.

viernes, 4 de octubre de 2013

Messi

Hace unos días se produjo una escena curiosa que estará siendo analizada con escepticismo en todo el mundo, y con preocupación, y quien sabe si con las tijeras de los recortes puestas a afilar de nuevo, en el seno del gobierno de la UE. La escena fue la de el futbolista Leonel Messi entrando a declarar en los juzgados de Gavá en relación a un fraude fiscal millonario continuado, y reconocido, pues ya ha abonado unos 15 millones de euros a la Hacienda pública en concepto de cantidades no declaradas (10 millones) más la sanción correspondiente (5 millones). Aún tiene otras tres causas pendientes, por las que tendrá que abonar, según los expertos, alrededor de 10 millones de euros adicionales, entre cantidades defraudadas y sanciones. Pues bien, ante un hecho delicitivo asumido y que nos afecta a todos, pues se trata del dinero de todos, la reacción de la gente es aclamar al defraudador, vitorearle y darle ánimos. Darle ánimos gente que seguramente en muchos casos tendrá dificultades para llegar a final de mes y que sufre los recortes provocados por la crisis y la actuación de muchos miles de defraudadores anónimos como Messi. Esto es la marca España en su estado puro: se aclama al delincuente y se le vitorea o reelige para que siga delinquiendo. Da igual que se llame Camps, Griñán, Bárcenas, Mata, Baltar, Fabra o quien sea. Somos forofos en todo, y la política no es una excepción. La condición necesaria para ser forofo es falta de criterio y la entrega irracional a la causa por encima de toda lógica, lo que nos coniverte en un país de risa, donde lo más valorado es burlar la ley impunemente y donde los delincuentes son vistos con admiración. Lo malo es que llevamos varios siglos actuando igual, quizás por eso vivimos en crisis permanente y por eso nadie nos toma en serio a nivel mundial.

martes, 1 de octubre de 2013

¿República?

Tenemos tendencia a pensar que las situaciones que conforman nuestra realidad son inamovibles en sus grandes líneas maestras. Eso nos pasó cuando estalló la crisis, que se llevó de golpe nuestro espejismo de prosperidad, y nos dejó cara de tontos y una incredulidad que aún no hemos superado del todo. Y lo mismo nos ocurre en lo referente al modelo de estado que tenemos o tendremos. Para quienes han nacido en democracia, o para quienes hemos vivido la mayor parte de nuestra vida en democracia, nos parece que el actual sistema de monarquía parlamentaria es el único posible. La palabra república aún despierta resquemor debido a la herencia cultural recibida de nuestros padres y abuelos. Pero la historia no es inamovible. Los países, los estados y las naciones cambian con el tiempo, empujados por el viento que generan quienes los habitan. Si alguien hubiera hablado de una Alemania unificada o una Yugolavia disgregada y desparecida unos años antes de que estos hechos ocurrieran le habrían tachado de loco o de soñador. Pero hoy la Alemania unificada es una superpotencia y Yugoslavia sólo existe en la Historia. En España, sin ir más lejos, la generación de nuestros abuelos vivió al menos cinco regímenes políticos diferentes: el final de la Restauración Borbónica durante el reinado de Alfonso XIII, la Dictadura de Primo de Rivera, la Segunda República, la Dictadura de Franco y la actual Monarquía Parlamentaria. Y todos ellos en menos de 75 años. El modelo de estado actual no es inmutable, y no podemos asegurar que dentro de unos años vivamos en este mismo modelo. Es posible que en el futuro España sea una monarquía de estados federados, una república federal al estilo alemán e incluso un estado más pequeño que el que ahora tenemos, con Euskadi y Cataluña como estados independientes. Y puestos a imaginar, sería posible incluso la República de Iberia de Saramago, con España y Portugal conformando un único estado. Lo que ocurra sólo es cuestión de tiempo y generaciones.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Araña

Desde hace unos meses hay una araña viviendo en el retrovisor de mi coche. Al principio era un fastidio, cada vez que iba a utilizar el coche, tenía que limpiar las telarañas que colgaban entre el espejo y la puerta, más que nada porque daban al coche aspecto de abandonado y sucio. Intenté eliminarla lavando el espejo con agua a presión, enfocando el chorro de la maquinita de agua caliente a presión, con jabón, por dentro del espejo y luego echando insecticida. Pero nada, a los pocos días, cuando volví a por el coche, allí estaba la telaraña de nuevo. Repetí la operación limpieza varias veces a lo largo de las semanas siguientes, e invarablemente, a los pocos días, de nuevo estaban allí las telarañas uniendo el espejo y el borde de la puerta. Al final, he optado por dejarla allí. Me limito a quitar los hilos pegajosos cuando voy a entrar al coche, y poco más. A fin de cuentas, allí ha encontardo su hogar. Cada vez utilizo menos el coche y podemos compartir ese retrovisor. Quien sabe si en primavera aparecerán por allí unos arañitos.

domingo, 22 de septiembre de 2013

La carga de la prueba


Vivimos tiempos de austeridad, sí, pero de austeridad impuesta por quienes derrochan los recursos y que al mismo tiempo nos exigen a nosotros que renunciemos, en aras del bien común, a los mínimos conseguidos durante años. Es la estrategia perversa del poder para hacernos sentir culpables por nuestras acciones. Desde hace años se nos pide que ahorremos agua y enegía mientras miles de industrias, empresas, oficinas y organismos oficiales derrochan estos recursos con instalaciones ineficientes y obsoletas que nadie se preocupa de inspeccionar y a las que nadie es capaz de hacer cumplir las leyes medioambientales. Se nos pide que reciclemos los residuos urbanos, algo que en muchas ocasiones es una carrera de obstáculos debido al tamaño de las viviendas y a la situación de los contenedores de reciclaje, si es que existen, mientras las industrias y las empresas generan toneladas de basuras de las que se deshacen sin control en vertederos ilegales, espacios naturales e incluso ríos y lagos. Las superficies comerciales nos cobran las bolsas de la compra para proteger el medio ambiente mientras nos venden productos envasados en plástico. Así la bolsa la paga el consumidor y el embalaje lo paga el proveedor, sin que ninguno de estos ahorros se repercuta en el precio. Llega un punto en el que parece que tendremos que pedir perdón por existir y por querer ducharnos con agua caliente. Al final, las cargas siempre caen sobre los mismo hombros, los nuestros, mientras que quienes realmente han provocado la situación no sólo se van de rositas, sino que además se van más enriquecidos.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Pollo

Vivimos en tiempos que se miden por estadísticas, y éstas dicen que la economía española mejora. Seguro que es verdad, no vamos a dudar ahora de un gobierno tan sincero y transparente como el nuestro, que ha cumplido a rajatabla todos y cada uno de los puntos de su programa electoral... Sin embargo, las estadísticas son una especie de mentira colectiva por elevación, pues llevan a categoría general los resultados de la suma de casos particulares, eliminando los matices de cada caso. Es como el famoso ejemplo del pollo: si tu te comes un pollo y yo sólo te miro mientras lo comes, en una muestra de dos individuos con posibilidades de comer pollo, estadísticamente nos hemos comido cada uno medio pollo. Pues esto es lo que está pasando con la economía: quizás sí que está mejorando, pero ¿para quién?. Aquí quienes se están comiendo el pollo, y encima pagado por nosotros, son los grandes bancos, las grandes corporaciones y los partidos políticos que se llenan los bolsillos con sus tramas de corrupción y clientelismo, y se aseguran de que sus miembros tengan un retiro dorado después de desvalijarnos, mientras que apenas han sufrido los rigores de la crisis. A nosotros nos queda mirar cómo condimentan y se comen ese pollo, a costa de nuestros puestos de trabajo y nuestro bienestar, y esperar a que cuando terminen con su orgía gastronómica, nos caigan una migajas para seguir tirando.

jueves, 12 de septiembre de 2013

El mejor de mundo

En los últimos tiempos se ha puesto de moda añadir la coletilla de "el mejor del mundo" a casi todo lo que nos gusta o que nos parece que es bueno. Así, tenemos el mejor aceite del mundo, el mejor clima del mundo, las mejores playas del mundo, los mejores futbolistas del mundo, la mejor comida del mundo, el mejor sistema sanitario del mundo, el mejor piloto del mundo, el mejor tenista del mundo y así hasta el infinito. Sin poner en cuestión el grado de certeza de estas afirmaciones, pues esas valoraciones dependen de quien las hace y cada uno tiene su propia escala de valores que aplica a cada caso, lo triste es que en general nos quedamos en la frase y no nos preocupamos de la realidad que se esconde detrás de cada una de ellas. Al calificar algo como "lo mejor del mundo" caemos en una autocomplacencia que nos impide avanzar, pues si algo es lo mejor del mundo, no es posible mejorarlo, y seguimos holgando, mirándonos el ombligo satisfechos, mientras en el resto de países analizan, estudian y trabajan en mejorar su realidad. Así en tanto que a nosotros se nos llena la boca calificando lo nuestro como lo mejor del mundo, los demás avanzan y de repente nos damos cuenta de que nos pasan por la derecha y por la izquiera a toda velocidad, mientras miramos a los dos lados incapaces de reaccionar y nos quedamos con cara de tontos. Es lo que ha pasado con la concesión de los Juegos Olímpicos, por ejemplo. En lo único que estamos todos de acuerdo, tanto en España como fuera, es en que aquí tenemos a los peores dirigentes del mundo.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Becas

Las becas a los estudios cumplen una función social, que es la de permitir que la igualdad de oportunidades consagrada en la Constitución sea efectiva. Desde ese punto de vista, la prioridad a la hora de condecer las becas anuales debe ser la capacidad económica de cada estudiante y la familia que le da soporte para que pueda realizar estos estudios. Por supuesto que el sistema de becas no puede ser una barra libre para que cualquier estudiante encuentre en el sistema una manera de financiarse y vivir del Estado. Nadie pretende eso, pero es ahí donde el ministro Wert tira de ideología e introduce su famosa nota de corte, que aunque en sí misma no es una mala idea, está mal gestionada y mal enfocada. La nota de corte sólo debería aplicarse cuando entre varios candidatos se den unas circunstancias económicas similares que les hagan merecedores de esta beca, y no haya disponibilidad de recursos en el sistema. Los recursos son limitados y por tanto hay que gestionarlos de manera que se maximice su beneficio. Lo que no es de recibo es que para solicitar la beca primero se tenga en cuenta el expediente académico y luego la situación económica. El proceso debe ser el contrario: primero la necesidad económica, y en igualdad de situación de necesidad, acudir al expediente académico. Así, considerando que las becas llegarán siempre a quienes más lo necesiten, dentro de este grupo las obtendrán quienes más esfuerzo y mejores resultados obtengan. Todos los recursos son limitados y hay que hacer un esfuerzo para repartirlos de manera racional.

martes, 27 de agosto de 2013

Fuego

Cada verano, la incultura y la barbarie se apoderan de los bosques y campos en España, y especialmente en Galicia. En pleno siglo XXI parece inconcebible que aún haya vándalos e ignorantes que piensen que consiguen algo quemando un monte. Como muchas otras cosas, es un problema de educación y de impunidad. Una ley que persiga y castigue en serio a los delincuentes, con penas proporcionales al daño causado, tanto económicas como de prisión, una prohibición de recalificar los terrenos quemados para cualquier otro uso que no sea el destinado anteriormente al incendio durante al menos 75 años, prohibir comercializar la madera quemada, y una limpieza efectiva de los montes durante el invierno para evitar riesgos en primavera y verano serían medidas adecuadas para luchar contra esta lacra. Eso y la denuncia de los propios vecinos de los incendiarios, a veces colaboradores necesarios por omisión y silencio. La gran mayoría de los incendios son provocados, y no cuela el cuento del pirómano, pues según las estadísticas, menos del 1% de los incendios se inician por la acción de un pirómano diagnosticado como tal (es un trastorno mental calificado como extremadamente raro por los psiquiatras). El 99% restante se inician casi siempre por causa de pirómanos interesados, auténticos animales de bellota o retrasados mentales, cuando no brutos, inconscientes e ignorantes. Y hay que procurar que estén todos en la cárcel y respondan con sus bienes por los daños causados. Yo crecí con la antigua campaña de televisión que decía "cuando un monte se quema, algo tuyo se quema".

jueves, 22 de agosto de 2013

Soberanía

Es curioso el doble rasero que tienen todos los gobiernos sobre el tema de sus antiguas colonias. Todos menos el gobierno británico. Ellos tienen claro que las colonias son suyas y no quieren ni oir hablar del tema. Que le pregunten a los argentinos por las Islas Malvinas. Además, son coherentes con esa postura y la defienden incluso por la fuerza. Pero el gobierno español no tiene fuerza, ni moral, ni real, para defender su postura respecto a Gibraltar, principalmente porque fue un gobierno soberano español quien entregó la piedra a los británicos, mediante un tratado internacional dentro de un marco legal en la época. Así, se limita a acciones poco efectivas, pero que causan ruido de distracción en los medios, mientras los empresarios de las grandes corporaciones nacionales le recuerdan al ejecutivo que todas sus empresas y bancos tienen intereses en esa colonia, paraíso fiscal camuflado y reducto de entramados financieros ilegales. Al mismo tiempo, el ejecutivo sabe que no es posible aislar a Gibraltar, porque esos mismos entramados ilegales mueven mucho dinero que fluye a través de pequeños negocios hacia las localidades españolas adyacentes, y dan de comer a mucha gente que oficialmente está en paro y que se busca la vida como puede. Mientras, Rajoy sigue con cara de sorpresa y sin saber qué hacer. A ver si al final la vamos a liar parda por andar enredando por un quítame allá esa piedra, que con el dinero no se juega.

martes, 20 de agosto de 2013

¿Español?


En España, durante la temporada de liga, el fútbol ha sido el tradicional escape de los políticos para desviar la atención o agrupar al personal, sobre todo en los últimos años de éxitos de la selección. Hay tortas entre los gobernantes y aspirantes, casi literalmente, para tener un sitio en el palco del estadio que sea y salir en la foto. Pero llega el verano, y no hay fútbol. Al menos, no hay fútbol de competición. Entonces, siempre nos queda Gibraltar, recurso muy socorrido desde los tiempos de la dictadura franquista. En realidad, no es que a los españoles nos importe un bledo Gibraltar, no es un tema de conversación ni preocupación habitual en nuestro día a día, lo que nos molesta es que lo tengan los ingleses, y de eso se aprovechan los gobiernos de turno cuando necesitan distraer al público en general de otros problemas más graves que nos afectan más directamente. Al grito de "Gibraltar español" cualquier gobierno consigue que se nos retuerza el colmillo y clamemos venganza ante el oprobio de tener que soportar la antigua tonadilla "la bandera inglesa y el peñón de Gibraltar, que vergüenza dan, qué vergüenza dan...". Pero ahora empieza la Liga, y en dos semanas nadie hablará de ello. Eso sí, desde Marruecos empiezan a mirar de nuevo de reojo a Ceuta y Melilla.

lunes, 12 de agosto de 2013

Fama

Una muestra de la importancia de la cultura en general de nuestro país es el nivel cultural de la gente a la que consideramos famosa. Tras años de famosetes de medio pelo, tipo grandes hermanos, sálvames y similares, ahora los nuevos famosos los determinan las redes sociales. Así hemos visto que estos días la noticia (hastag) más vista y difundida (trending topic) ha sido el nacimiento de una niña de más de 6 kilos, y ya hay varias webs dedicadas a tan gran logro, crucial para el futuro del país. Seguimos siendo un país de porteras y cotillas de barrio, en el que sólo vemos las noticias en televisión para estar informados de los sucesos truculentos, y en el que a todo el mundo se le llena la boca de pedir I+D+I, educación de calidad y programas de televisión de nivel, mientras zapea entre "Sálvame" y "Mujeres y Hombres y Viceversa", y otorga a alguien tan zafio, grosero y meleducado como Belén Esteban el título honorario de "princesa del pueblo". Será de su pueblo, del mío desde luego no...

jueves, 8 de agosto de 2013

Indiferencia

Hay una máxima en la comunicación que sostiene que ninguna noticia aguanta en primera página más de 72 horas. A partir de este momento, el público pierde interés y la noticia comienza a deslizarse a espacios menos importantes dentro de los medios hasta que por fin desaparece. Esta es la táctica que se usa habitualmente en política, y por los políticos, para salir impunes de sus numerosos chanchullos y componendas. Lo vemos a diario, por ejemplo, con las pocas explicaciones sobre el caso Bárcenas, y la burda torpeza por parte de todos los cargos del PP de ni siquiera pronunciar su nombre durante meses; lo vimos con el accidente de autobús en Ávila de hace unas semanas (¿Alguien lo recuerda, aparte de los afectados? Hubo 9 muertos...), sucedió con el accidente del Metro de Valencia hace unos años, y es lo que está empezando a ocurrir con el accidente de tren de Santiago. Los responsables correspondientes, Adif, Renfe y Ministerio de Fomento, están tejiendo una red de mentiras y desmentidos que está enmarañando todo y nos impide saber qué ocurrió de una manera rápida y concreta. Cuando los jueces se pronuncien y sentencien sobre lo ocurrido, dentro de unos cuantos años, todos los responsables políticos implicados en este suceso ya estarán disfrutando de otros cargos públicos o privados, muy bien pagados seguro, y se habrán ido sin responder por sus errores.

lunes, 5 de agosto de 2013

Falacias 6

Después de unos días de menor actividad, hoy toca hablar de la falacia de los partidos políticos. Nos venden que los partidos son necesarios y que son los garantes de la pluralidad y de la democracia, pero esta afirmación encierra una gran trampa. Los partidos se han convertido en organizaciones hipertróficas que viven exclusivamente para satisfacer sus necesidades, a través de sus cargos políticos, y que se benefician de subvenciones públicas que pagamos todos los ciudadanos. Además, están autorizados a recibir donativos privados de simpatizantes, con unos controles que dejan mucho que desear, como estamos viendo en varios casos actuales. El dinero no es altruista, busca su propia reproducción y su beneficio, y quien hace un donativo a un partido, espera recibir los réditos correspondientes en el plazo más corto posible. Si no hubiera expectativas de retorno, no se movería. Dinero busca dinero, dinero atrae dinero. Quizás una ley de partidos en la que éstos estuvieran obligados a mantenerse con las cuotas de sus afiliados y simpatizantes obligaría a los políticos a estar más en contacto con la realidad, a cumplir las promesas realizadas, a rendir cuentas a sus votantes y a tener estructuras dimensionadas conforme a las capacidades reales de cada partido. Y nos obligaría a los ciudadanos a movilizarnos más en favor de nuestras ideas y a comprometernos más en nuestro propio gobierno.

lunes, 29 de julio de 2013

Lo inesperado

Vivimos en una sociedad que nos hace creer que todo está medido y calculado, que nada fuera de lo normal nos puede suceder, y planificamos nuestra vida conforme a esta creencia. El exceso de medios y de información nos hace confiar en que todo está bajo control y que los acontecimientos se tienen que suceder conforme a nuestros planes. No somos capaces de aceptar que ocurra algo fuera de esa rejilla que nos hemos marcado, por eso un simple retraso en la salida de un avión, o un atasco en una autopista hacen que nos cambie el humor y nos vuelven irascibles, nos convierten muchas veces en seres irracionales. No estamos preparados para encajar lo inesperado, y precisamente lo inesperado es lo que puede surgir en cualquier momento sin previo aviso. Esto es lo que ha ocurrido estos días de atrás en el accidente de tren de Santiago: lo inesperado, lo que nunca pensamos que pudiera suceder, porque esas cosas no ocurrren en nuestro mundo occidental, en el que todo está medido y cronometrado. Por eso estamos en estado de shock, porque esta vez los muertos y los heridos son nuestros familiares, amigos y conocidos. Porque las historias de sus vidas son las mismas de nuestras vidas. Porque vivimos su dolor como viviríamos el nuestro propio en su misma situación. Porque la realidad nos ha golpeado con lo inesperado, algo para lo que nunca estamos preparados.

miércoles, 17 de julio de 2013

Evasión

Llegamos a la época del año en la que empezamos a pensar en las vacaciones, al menos aquellos que aún tengan la suerte de conservar su trabajo. En general consideramos las vacaciones como el momento ideal para evadirnos de nuestra rutina y alejarnos de los problemas cotidianos. La sorpresa viene cuando llegamos a nuestro destino vacacional y nos encontramos con que nosotros estamos allí, y los problemas se han venido con nosotros. No somos capaces de olvidarnos del todo de las cosas que dejamos detrás, y eso es porque nuestra vida es un todo compuesto por diferentes facetas que están entrelazadas unas con otras. Y todas ellas viven en nuestra cabeza, en nuestra mente, tanto las buenas como las malas, dispuestas a salir a la menor oportunidad que se presente, y casi siempre en el momento más inoportuno. Y es que es imposible evadirnos de nosotros mismos.

lunes, 15 de julio de 2013

Dictadura

Cuando la democracia se maneja con mayorías absolutas demasiado grandes pierde su esencia y se convierte en la dictadura de la mayoría electa. Esta mayoría no admite el diálogo y los acuerdos con la oposición. No son necesarios. El único acuerdo que aceptan es que los demás están de acuerdo con ellos, sin ceder en nada a las pretensiones de los demás, porque ellos lo valen, así lo han dictado las urnas. Llega un momento en que las mayorías absolutas gobiernan incluso a espaldas de sus propios votantes, quienes se convierten en meros soportes de urna cada cuatro años, para que los cargos electos de turno sigan con su dictadura monopartidista hasta la siguiente votación, y sigan tejiendo sus redes de clientelismo político y corruptelas basadas en ese poder absoluto en un ámbito determinado. Ocurrió con Felipe González, ocurrió con Aznar y está ocurriendo con Rajoy. Y en cada una de estas ocasiones, la democracia y los derechos sociales han salido dañados. En todas estas etpas hemos tenido que soportar la dictadura de la mayoría, tan nociva como una dictadura personalista de las que todos tenemos en mente, pero legitimada por unos votos cautivos por un sistema injusto y poco participativo.

jueves, 11 de julio de 2013

Educación

Los dueños del mundo son aquellas personas que van por la vida perdonando a los demás no ser como ellos. No son los dueños del mundo, claro, pero actúan como si lo fueran. Nos encontramos casos a diario en todas partes. Desde aquellos que siempre intentan saltarse las colas de espera en cualquier lugar (supermercado, banco, cine, teatro...), a los que paran su coche en medio del parking para cargar o descargar el carrito del hiper o para pagar el ticket de salida, entorpeciendo o impidiendo el paso a los demas, o a los que aparcan de cualquier manera en cualquier sitio, incluidos pasos de peatones o plazas de minusválidos, además de la doble fila. Se creen dueños del mundo quienes andan por la calle a voces a las tantas de la noche, quienes siempre llegan tarde a las citas o entrevistas y ni siquiera se disculpan, o quienes dejan los excrementos de sus mascotas en la calle. Y podría seguir con muchos más comportamientos de este tipo, a todos se nos ocurren unos cuantos, seguro, pero como ejemplos valen éstos. En el fondo es una cuestión de educación: nos han metido desde pequeños la idea de que el mundo está hecho para servirnos y que la mejor manera de tomar lo que queremos es pasar por encima de los demás. Es una cuestión de mala educación.

lunes, 8 de julio de 2013

Calor

Estamos en medio de una fuerte ola de calor, y parece que la vida se pone al ralentí. Nuestro ritmo vital se hace más lento, cuesta más comer, dormir, caminar o realizar cualquier tipo de actividad y estamos, como se dice coloquialmente, aplatanados. Pero por otro lado, también el calor saca lo peor de nosotros mismos, nos hace más agresivos, nos pone "la sangre caliente", y parece que estamos siempre listos para saltar con la más mínima provocación y para entrar en discusiones absurdas. No en vano, durante las olas de calor intensas o prolongadas, aumenta el número de disputas y pequeños altercados, tanto en el trabajo como con la familia o amigos, y sobre todo, entre conductores. Tráfico intenso y calor son la llave maestra que abre la puerta al Mr. Hyde que todos llevamos dentro.

viernes, 5 de julio de 2013

Metas y sueños

Todos deseamos alcanzar objetivos que suponemos que nos harán sentir mejor y disfrutar más de nuestra existencia, lo cual es legítimo, y es además una forma de motivación para superarnos y desarrollarnos como personas. El problema es que a veces confundimos las metas, u objetivos reales cuya consecución depende en gran parte de nostros mismos y nuestro esfuezo, con los sueños, que son esos objetivos ideales que no siempre dependen de nosotros ni de nuestro esfuerzo, y que en muchas ocasiones están sujetos en gran medida a los vaivenes de la suerte o las circunstancias. No hay que renunciar a alcanzar ninguno de los objetivos, ni las metas ni los sueños. Es más, a veces la pelea por conseguir un sueño nos hace vivir  la vida de una manera ilusionante. Pero lo importante es no perder la perspectiva, y tener claro que las metas se suelen logran con esfuerzo y perseverancia, y que los sueños a veces se cumplen y a veces no. Si lo asumimos con naturalidad, ningún sueño no alcanzado nos podrá derrotar el ánimo.

lunes, 1 de julio de 2013

Carrusel

Vivimos una existencia formada por múltiples facetas, y dedicamos todos nuestros esfuerzos a mantener el equilibrio entre todas ellas, y muchas veces ni siquiera nos damos cuenta de esta circunstancia. Nuestras vidas son un carrusel de subidas y bajadas constantes, sin solución de continuidad y sin tiempo para lamentos. Si nos paramos, perdemos. Somos como funambulistas intentando no caer de ningún alambre e intentando al mismo tiempo caminar por varios alambres a la vez. Hay situaciones en las que el equilibrio parece imposible, y aún así nos resistimos a caer y buscamos la manera de mantenernos en el cable correcto. Hay cables seguros y firmes y otros que se tambalean y nos ponen en peligro. Pero de nuestra habilidad para aprender a caminar por todos ellos depende que seamos capaces de conseguir nuestros objetivos y que consigamos mantenernos siempre arriba, sean cuales sean los avatares a los que nos enfrentemos.

jueves, 27 de junio de 2013

Realidades

Tenemos tendencia a considerar la realidad que vivimos como un todo, y cuando queremos desconectar o hacer algo diferente hablamos de evadirnos de la realidad. Pero lo cierto es que no vivimos una sóla realidad, sino diferentes realidades, o una realidad en la que hay diferentes planos. Tan realidad es el universo del trabajo, como el de la familia o el de los amigos, o las vacaciones y el ocio, y nos movemos de una a otra sin solución de continuidad, no podemos separarlas. A lo que nos referimos como realidad cuando hablamos de evadirnos es a la rutina del día a día, que también forma parte de la realidad, pero no es el todo. Romper la rutina nos da la sensación de desconexión y de liberación que nos hace seguir adelante con las pilas cargadas, por eso nos parece que al salir de lo habitual nos escapamos de lo que nos constriñe y somos más libres. Pero todas las facetas de nuestra vida forman igualmente parte de nuestra realidad y tenemos que aprender a disfrutar de todas ellas y a no renegar de ninguna.

viernes, 21 de junio de 2013

Dinero



Desde la invención y aceptación de las monedas como mecanismo de intercambio económico, allá por el Siglo VII a.C. en Turquía, (y desde antes de existir físicamente como tal) el dinero es poder. Eso es algo indiscutible. Quien tiene los medios económicos detenta el poder, tanto económico como político, religioso, militar, deportivo o de cualquier tipo. También tienen la capacidad de influir en el poder encargado de impartir justicia. Estos días estamos viendo muchos casos de políticos y dirigentes de variada condición que están inmersos en procesos judiciales, pero todos estamos convencidos de que al final se librarán de sus responsabilidades y eludirán la acción de la justicia, debido a su posición económica y a los favores sembrados en el sistema, que ahora debe corresponderles o arriesgarse a ser descubiertos y afrontar un escándalo. Siempre ha sido así, pero ahora tenemos acceso a la información que hace años se negaba a los ciudadanos. Antes los trapos sucios se lavaban en privado. Ahora, los lavan en público con total desfachatez y nos los restriegan por las narices. En este país, no se si en los demás también, siempre ha salido más barato (penalmente) robar 40 millones de euros que defraudar 400 euros. El de los 40 millones seguro que no pisa la cárcel. El de los 400 puede ser embargado y perderlo todo. Es lo que nuestro sistema llama justicia social.

martes, 18 de junio de 2013

Robin hood

 
El comportamiento orientado a eludir los impuestos no es nuevo. Las primeras obligaciones tributarias se recogen en tablillas cuneiformes de hace unos 5.000 años, y desde entonces se reconoce al recaudador de tributos como persona a la que temer y odiar al mismo tiempo. Es de suponer que ya entonces habría quien no estaba de acuerdo con esa manera de recaudar riquezas para el estado, y que por tanto intentaría no contribuir, arriesgando literalmente su vida en el intento. Pero los estados son máquinas implacables de recaudación, perfeccionadas durante el Imperio Romano y adaptadas por todas las culturas posteriores, y donde hay posibildad de enriquecimiento fácil, hay corrupción, pues la avaricia es una fuerza muy poderosa. Cuando esa corrupción llega a las propias entrañas del Estado, acceder al poder político es una forma de medrar y de estar en el lado correcto para satisfacer la avaricia. Esa es la situación actual en España. Políticos que se enriquecen a costa de sobornos, comisiones ilegales y favores, que además tienen impunidad para proteger sus "ganancias" a través de entramados financieros y que cuando son descubiertos se libran con triquiñuelas legales. La perversión del espíritu de Robin Hood: roban a los pobres para enriquecer más a los ricos. Que casualmente son los de siempre.

sábado, 15 de junio de 2013

Millonarios

Estamos viendo últimamente muchos casos de personas que se dedican a acumular millones de euros de manera ilícita, generalmente relacionadas con la política y el deporte, dos de las actividades más permisivas y de menor posibilidad de control, junto con la actividad financiera. El aspecto de la ilicitud de su comportamiento lo trataré en otra ocasión, ahora quiero reflexionar sobre otro aspecto. Estas personas parece que nunca tienen suficiente y que necesitan atesorar más y más activos en sus cuentas corrientes. Todo no es bastante. Quizás habría que preguntarse cuándo alguien considera que ha logrado su objetivo, digamos ser millonario. Pues la respuesta es simple: depende de cada uno. Hay gente insaciable, cuyo único motivo de impulso es acumular riquezas, y que dedican su vida a ello. Si no lo consiguen, se frustan y caen en la infelicidad. A veces ni siquieran disfrutan de la riqueza que poseen, sólo disfrutan mientras la consiguen. Esta gente nunca tendrá suficiente aunque tenga una fortuna incalculable. Por otro lado, hay quien se considera rico cuando tiene cubiertas sus necesidades y sus ambiciones, y no tiene que ser necesariamente millonario. Por ejemplo, si todas mis necesidades y caprichos suponen un gasto de, por ejemplo, 5.000 euros al mes, y mis ingresos son de 8.000, me puedo considerar muy rico, pues mis ingresos suponen un 60% más que mis gastos. Al contrario funciona igual. Si gano 1.000.000 de euros al año, pero mi deseo es ganar 1.100.000, siempre me sentiré pobre, porque nunca cubro mis expectativas, me he quedado al 91%. Estas dos posturas vienen de un planteamiento muy sencillo. Podemos determinar primero cuáles son nuestras necesidades e intentar satisfacerlas, o podemos intentar crearnos las necesidades en función del dinero que acumulemos, y seguir creando nuevas necesidades según vayamos teniendo más riqueza. ¿En qué grupo estás tú? 

martes, 11 de junio de 2013

Falacias 5

La Justicia, en mayúsculas, es igual para todos... o no. Tenemos un Tribunal Constitucional que es una arena de lucha política entre los dos grandes partidos, y en el que un magistrado de uno u otro signo determina la interpretación de la Constitución, algo que debería estar por encima de la política ya que de ello depende la convivencia de todos los ciudadanos. Tenemos unos fiscales que actúan siguiendo las directrices del Ministerio de Justicia, y que piden la libertad de gente como Blesa (ex presidente de CajaMadrid y amigo íntimo de Aznar) o la no imputación de la Infanta, dejando de lado su función principal, que es la de representar y defender los intereses del Estado, es decir, de los ciudadanos. Tenemos unos jueces que permiten que los acusados se rian de ellos en su cara, con trucos legales que alargan los procesos hasta que prescriben (Caso Naseiro, por ejemplo). Una justicia cuyo acceso estará cada vez más limitado, ya que muchos ciudadanos desistirán de acudir a ella debido a los costes que eso les supone. ¿Justicia igual para todos? Aquí no, desde luego...