Vivimos en una sociedad que nos hace creer que todo está medido y calculado, que nada fuera de lo normal nos puede suceder, y planificamos nuestra vida conforme a esta creencia. El exceso de medios y de información nos hace confiar en que todo está bajo control y que los acontecimientos se tienen que suceder conforme a nuestros planes. No somos capaces de aceptar que ocurra algo fuera de esa rejilla que nos hemos marcado, por eso un simple retraso en la salida de un avión, o un atasco en una autopista hacen que nos cambie el humor y nos vuelven irascibles, nos convierten muchas veces en seres irracionales. No estamos preparados para encajar lo inesperado, y precisamente lo inesperado es lo que puede surgir en cualquier momento sin previo aviso. Esto es lo que ha ocurrido estos días de atrás en el accidente de tren de Santiago: lo inesperado, lo que nunca pensamos que pudiera suceder, porque esas cosas no ocurrren en nuestro mundo occidental, en el que todo está medido y cronometrado. Por eso estamos en estado de shock, porque esta vez los muertos y los heridos son nuestros familiares, amigos y conocidos. Porque las historias de sus vidas son las mismas de nuestras vidas. Porque vivimos su dolor como viviríamos el nuestro propio en su misma situación. Porque la realidad nos ha golpeado con lo inesperado, algo para lo que nunca estamos preparados.
Vivimos en un mundo plano y al mismo tiempo lleno de aristas. Somos rehenes de la mediocridad y la uniformidad, y luchamos para vivir la ilusión de sentirnos diferentes. Tenemos una sociedad gris, en la que los poderes dominantes son esclavos de lo políticamente correcto y legislan pensando en el titular de mañana y en el beneficio personal de pasado mañana.
lunes, 29 de julio de 2013
miércoles, 17 de julio de 2013
Evasión
Llegamos a la época del año en la que empezamos a pensar en las vacaciones, al menos aquellos que aún tengan la suerte de conservar su trabajo. En general consideramos las vacaciones como el momento ideal para evadirnos de nuestra rutina y alejarnos de los problemas cotidianos. La sorpresa viene cuando llegamos a nuestro destino vacacional y nos encontramos con que nosotros estamos allí, y los problemas se han venido con nosotros. No somos capaces de olvidarnos del todo de las cosas que dejamos detrás, y eso es porque nuestra vida es un todo compuesto por diferentes facetas que están entrelazadas unas con otras. Y todas ellas viven en nuestra cabeza, en nuestra mente, tanto las buenas como las malas, dispuestas a salir a la menor oportunidad que se presente, y casi siempre en el momento más inoportuno. Y es que es imposible evadirnos de nosotros mismos.
lunes, 15 de julio de 2013
Dictadura
Cuando la democracia se maneja con mayorías absolutas demasiado grandes pierde su esencia y se convierte en la dictadura de la mayoría electa. Esta mayoría no admite el diálogo y los acuerdos con la oposición. No son necesarios. El único acuerdo que aceptan es que los demás están de acuerdo con ellos, sin ceder en nada a las pretensiones de los demás, porque ellos lo valen, así lo han dictado las urnas. Llega un momento en que las mayorías absolutas gobiernan incluso a espaldas de sus propios votantes, quienes se convierten en meros soportes de urna cada cuatro años, para que los cargos electos de turno sigan con su dictadura monopartidista hasta la siguiente votación, y sigan tejiendo sus redes de clientelismo político y corruptelas basadas en ese poder absoluto en un ámbito determinado. Ocurrió con Felipe González, ocurrió con Aznar y está ocurriendo con Rajoy. Y en cada una de estas ocasiones, la democracia y los derechos sociales han salido dañados. En todas estas etpas hemos tenido que soportar la dictadura de la mayoría, tan nociva como una dictadura personalista de las que todos tenemos en mente, pero legitimada por unos votos cautivos por un sistema injusto y poco participativo.
jueves, 11 de julio de 2013
Educación
Los dueños del mundo son aquellas personas que van por la vida perdonando a los demás no ser como ellos. No son los dueños del mundo, claro, pero actúan como si lo fueran. Nos encontramos casos a diario en todas partes. Desde aquellos que siempre intentan saltarse las colas de espera en cualquier lugar (supermercado, banco, cine, teatro...), a los que paran su coche en medio del parking para cargar o descargar el carrito del hiper o para pagar el ticket de salida, entorpeciendo o impidiendo el paso a los demas, o a los que aparcan de cualquier manera en cualquier sitio, incluidos pasos de peatones o plazas de minusválidos, además de la doble fila. Se creen dueños del mundo quienes andan por la calle a voces a las tantas de la noche, quienes siempre llegan tarde a las citas o entrevistas y ni siquiera se disculpan, o quienes dejan los excrementos de sus mascotas en la calle. Y podría seguir con muchos más comportamientos de este tipo, a todos se nos ocurren unos cuantos, seguro, pero como ejemplos valen éstos. En el fondo es una cuestión de educación: nos han metido desde pequeños la idea de que el mundo está hecho para servirnos y que la mejor manera de tomar lo que queremos es pasar por encima de los demás. Es una cuestión de mala educación.
lunes, 8 de julio de 2013
Calor
Estamos en medio de una fuerte ola de calor, y parece que la vida se pone al ralentí. Nuestro ritmo vital se hace más lento, cuesta más comer, dormir, caminar o realizar cualquier tipo de actividad y estamos, como se dice coloquialmente, aplatanados. Pero por otro lado, también el calor saca lo peor de nosotros mismos, nos hace más agresivos, nos pone "la sangre caliente", y parece que estamos siempre listos para saltar con la más mínima provocación y para entrar en discusiones absurdas. No en vano, durante las olas de calor intensas o prolongadas, aumenta el número de disputas y pequeños altercados, tanto en el trabajo como con la familia o amigos, y sobre todo, entre conductores. Tráfico intenso y calor son la llave maestra que abre la puerta al Mr. Hyde que todos llevamos dentro.
viernes, 5 de julio de 2013
Metas y sueños
Todos deseamos alcanzar objetivos que suponemos que nos harán sentir mejor y disfrutar más de nuestra existencia, lo cual es legítimo, y es además una forma de motivación para superarnos y desarrollarnos como personas. El problema es que a veces confundimos las metas, u objetivos reales cuya consecución depende en gran parte de nostros mismos y nuestro esfuezo, con los sueños, que son esos objetivos ideales que no siempre dependen de nosotros ni de nuestro esfuerzo, y que en muchas ocasiones están sujetos en gran medida a los vaivenes de la suerte o las circunstancias. No hay que renunciar a alcanzar ninguno de los objetivos, ni las metas ni los sueños. Es más, a veces la pelea por conseguir un sueño nos hace vivir la vida de una manera ilusionante. Pero lo importante es no perder la perspectiva, y tener claro que las metas se suelen logran con esfuerzo y perseverancia, y que los sueños a veces se cumplen y a veces no. Si lo asumimos con naturalidad, ningún sueño no alcanzado nos podrá derrotar el ánimo.
lunes, 1 de julio de 2013
Carrusel
Vivimos una existencia formada por múltiples facetas, y dedicamos todos nuestros esfuerzos a mantener el equilibrio entre todas ellas, y muchas veces ni siquiera nos damos cuenta de esta circunstancia. Nuestras vidas son un carrusel de subidas y bajadas constantes, sin solución de continuidad y sin tiempo para lamentos. Si nos paramos, perdemos. Somos como funambulistas intentando no caer de ningún alambre e intentando al mismo tiempo caminar por varios alambres a la vez. Hay situaciones en las que el equilibrio parece imposible, y aún así nos resistimos a caer y buscamos la manera de mantenernos en el cable correcto. Hay cables seguros y firmes y otros que se tambalean y nos ponen en peligro. Pero de nuestra habilidad para aprender a caminar por todos ellos depende que seamos capaces de conseguir nuestros objetivos y que consigamos mantenernos siempre arriba, sean cuales sean los avatares a los que nos enfrentemos.
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