Sildavia es el famoso país imaginario de las historietas de Tintín, y es quizás, lo más parecido a nuestro país ahora mismo, en lo que se refiere a su condición de imaginario. Durante el año 2013, España ha sido el estado del mundo que ha creado más empleo imaginario, especialmente en la Comunidad de Madrid, donde, entre Juegos Olímpicos y Eurovegas, se crearon casi un millón de empleos virtuales. Empleos que nunca existieron, más que en la mente del Presidente de la Comunidad y la ínclita alcadesa, Ana Botella. Empleos a los que confiaban la recuperación económica de la comunidad y por extensión, de todas las comunidades limítrofes. Es decir, que sin Juegos ni Eurovegas, no hay plan B, así que vamos listos. Somos el hazmerreir del mundo, con un Gobierno que crea empleos imaginarios, construye aeropuertos sin aviones, estaciones de alta velocidad sin trenes, y que bate récords en casos de corrupción, en incumplimientos electorales, y en desdecir sus propias afirmaciones y tan sólo 14 días después de anunciar que no subirá la luz, la sube. Un país de chiste en el que el peso de la crisis se aguanta siempre en los mismo hombros, en los menos favorecidos, mientras los que manejan el cotarro tienen barra libre e incluso se permiten contestar con chulería a los jueces cuando les investigan. O donde los hijos de los expresidentes se permiten amenazar y reprochar la denegación de un favor por parte de alguien a quien su papá había colocado muy bien. Pero todo da igual, a fin de cuentas, por muy débil que se sea, los de abajo siempre podremos aguantar un palo más, así que siempre hay margen para bajar un poco más los salarios, y con eso se arreglan los desfalcos de los de arriba. O al menos esa es la filosofía de los gobiernos español y comunitario. ¿Dónde estará Sildavia? Yo me iba ya.

No hay comentarios:
Publicar un comentario