En el siglo XIV, un monje franciscano y filósofo inglés, Guillermo de Ockham, establecía como método de trabajo la búsqueda de la sencillez. El defendía que para cualquier teoría propuesta, en igualdad de condiciones la explicación más sencilla era la que más probabilidades tenía de ser la correcta. Esto, evidentemente, no siempre es así, pero sí que nos puede servir como pauta de comportamiento en nuestra vida diaria. Tenemos tendencia a enredar las situaciones, a hacer todo siempre de la manera más complicada posible, a preocuparnos por cosas que no podemos controlar y dejar de lado a aquellas que sí dependen de nosotros, lo que nos puede llegar a crear una sensación de frustración al ver que no conseguimos los resultados que esperamos. No somos capaces de emplear la navaja y quitar las capas superficiales que nos estorban y nos impiden ver el interior, ni de atender sólo a lo fundamental, a lo que realmente importa. Nos enredamos en peleas con molinos pensando que son gigantes, cuando bastaría con rodearlos y olvidarnos de ellos para seguir adelante nuestro camino.

Sin venir a cuento:
ResponderEliminarDonde estabas cuando fotografiaste " revolución" y " el foso" ??!! Son fotos muy estimulantes, quiza futuros lugares d desconexión.....
Con algo d cuento:
a veces no escoger la linea recta como camino más directo o lógico hace q la vida se torne interesante....que se llene d detalles... (María)
Hola María, la foto de "Revolución" está tomada en Oporto, en una exposición que había puesta en la Avenida dos Aliados en el año 2010; la de "El foso" está tomada en el MUNCYT (el nuevo museo de ciencias de Coruña) en septiembre de 2012.
EliminarRespecto a lo segundo, más que escoger la linea recta o no, se trata de buscar la pendiente más favorable...lo más simple.