Hacer lo correcto en las diferentes facetas de nuestra vida diaria es algo a lo que todos aspiramos. Nos parece una manera normal de actuar, que sin embargo, en algunas ocasiones nos cuesta mucho llevar a cabo. Cuando nos enfrentamos a una situación concreta, a veces nuestra cabeza o nuestras emociones nos llevan por un camino opuesto al que sabemos que debemos tomar, y no somos capaces de resistirnos. O somos capaces pero por algún motivo no lo hacemos. Es por eso por lo que constantemente nos vemos implicados en situaciones no deseadas en las que nos hemos metido nosotros solos de cabeza y de las que en más de una ocasión salimos escaldados y jurándonos que nunca más vamos a volver a dejarnos llevar y que en la próxima oportunidad vamos a hacer lo que sabemos que tenemos que hacer. Intenciones que se nos pasan justo en el momento en el que nos enfrentamos a otra de estas situaciones y volvemos a cometer los mismos errores. Con las mismas piedras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario