viernes, 1 de marzo de 2013

Hielo

Vivimos tiempos extraños, en los que todas las certezas que teníamos han desaparecido casi sin que nos diéramos cuenta. Hay un ambiente enrarecido que se nota en el día a día. Me da a veces la impresión de que las calles están más silenciosas que antes, que ha disminuido el ruido de fondo. Ese rumor sordo del tráfico, los comercios y las voces de la gente moviéndose apresurada que siempre ha sido nuestra banda sonora de calle, se ha atenuado y en muchos sitios cualquier hora del día parece un domingo por la mañana temprano. Es una sensación inquietante. Nos movemos como si camináramos sobre un profundo lago cuya superficie estuviera cubierta por una fina capa de hielo, y sentimos bajo nuestros pies, y escuchamos, el crujido de la superficie al agrietarse con cada uno de nuestros pasos. Por eso andamos como con miedo, por que si se rompe el hielo, sabemos que no tenemos nada bajo nuestros pies.

No hay comentarios:

Publicar un comentario