sábado, 9 de marzo de 2013

Budai Vár


Me he acordado esta tarde de un viaje que hice a Budapest hace unos años, en el 2005 creo que fue. En concreto, me ha venido a la cabeza el laberinto del castillo de Buda. El castillo está en la margen derecha del Danubio. O la izquierda, según se mire, todo es relativo. Enfrente del Parlamento, para centrarnos. Buda es una de las dos ciudades que dieron origen a la actual Budapest. El castillo fue edificado por Bela IV en el año 1242, y desde entonces fue residencia más o menos permanente de los sucesivos reyes de Hungría. Debido a las continuas escaramuzas con los otomanos, todos los bajos de la fortaleza están minados con túneles que forman un laberinto de varios kilómetros, de los cuales se puede recorrer una parte importante, algo así como un kilómetro y medio, más o menos. Es un lugar impresionante, en el que el silencio (con suerte de no coincidir con un grupo organizado, hay que buscar las horas) y la humedad te hacen sentir a veces un poco incómodo. A partir de una determinada hora, que creo recordar que eran las 18:00, apagan las luces eléctricas y los empleados te dan unas lámparas de aceite, con lo que la experiencia es aún mejor. Sobre todo, cuando llegas a la habitación del miedo. Antes de entrar tienes que apagar la lámpara, y te introducen en una habitación completamente a oscuras, en la que no se ve absolutamente nada, y tienes que agarrate a una cuerda que hay en la pared y seguir a oscuras la cuerda hasta la salida. El trayecto se te hace eterno, y con una sensación de inseguridad increíble. Cuando llegas al final te encienden la luz y ves que apenas has atravesado una estancia cuadrada y lisa de 3 metros de lado. Y entonces te da la risa. Como la vida misma.
Nota: absenerse idiotas que encienden el movil para ver por donde van. 

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