miércoles, 27 de marzo de 2013

Autoestima

Uno de los motores principales de nuestras acciones positivas es la autoestima. Tener la seguridad de que somos capaces de conseguir algo es importante en el momento de enfrentarnos con los retos que se nos presentan. La autoestima, que no es más que poner en valor nuestras cualidades positivas y dejar de lado los miedos que nos limitan, principalmente el miedo al fracaso, es lo que marca la diferencia entre la consecución de un objetivo o el quedarnos en el intento, con la carga de frustración que eso conlleva. En una sociedad que ha convertido el éxito social en una religión que se mide en popularidad o dinero, es fácil perder la autoestima si no se está a la altura de lo que la sociedad etiqueta como triunfador. Pero esa misma sociedad se encarga de lanzarnos constantemente mensajes negativos dirigidos a destruir nuestra autoestima desde pequeños, marcando unos estándares de lo que es una vida ideal y haciéndonos asociar la no consecución de esa vida ideal, casi utópica, pues sólo está al alcance de unos pocos, al fracaso personal. Al poder nunca le ha interesado tener ciudadanos con criterio y capaces de pensar por sí mismos, pues cuanto menos autoestima tenga una persona, más fácil es de manejar. Es más fácil pastorear ovejas que lobos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario