Se dice que las crisis son una oportunidad para cambiar o para reinventarse, pero yo no estoy muy de acuerdo con esa afirmación. Sí, es cierto que cuando entramos en un periodo de crisis (de cualquier tipo, no me refiero a la actual crisis económica) debemos adaptarnos y tenemos que cambiar nuestros planteamientos vitales, nuestra conducta e incluso nuestras costumbres y manera de relacionarnos con el mundo y en cierto modo, reinventarnos, reinventar nuestra vida, a veces, casi es como volver a empezar. Todo eso ocurre, es más, debe suceder así, pero al ser de manera forzada, no es una oportunidad que se nos presenta y que debamos aprovechar, es una necesidad para salir de una situación que no nos satisface y que incluso nos angustia. Se puede decir que no tenemos elección, y que el cambio es una obligación, no una opción. Cuando no estamos en crisis, no sentimos la necesidad de cambiar, porque nos sentimos bien tal y como estamos.
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