Hoy no voy a dejar mi opinión sobre ningún tema en concreto, porque hoy es uno de esos días que se levantan torcidos, sin motivo alguno, sin ninguna causa. Un día de esos en los que desearías con todas tus fuerzas que en algunos momentos la vida se pudiera controlar con un mando a distancia, y apretar el botón "pause"; o "still", según sea el mando. Que todo fuese tan sencillo como eso, apretar un pequeño botón rectangular y poner en pausa todo, el trabajo, la familia, los amigos, la pareja (quien la tenga), los problemas y lo que no son problemas. Poner en pausa la primavera, o el invierno, o lo que haya en ese momento. Poner en pausa los pensamientos y los sentimientos. Pausar el tiempo, y sentir que todo deja de fluir alrededor. Tener un segundo para volver los ojos y mirar dentro de uno mismo, y ser capaz de ver en la oscuridad dónde estamos y a dónde queremos ir. Algo tan sencillo como eso, algo tan complicado como eso. Una mínima pausa para encontranos y disfrutar de ese encuentro, saber si somos capaces de reconocernos, y en caso de que lo consigamos, saber si realmente estamos donde querríamos estar.
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