En el mundo hay dos tipos de economías, de modelos económicos, para entendernos. Por un lado están las economías financieras y por el otro las economías productivas. Ejemplo de países que viven de la economía financiera podrían ser Suiza o Luxemburgo, por ejemplo. Sin embargo, la mayoría de los países necesitan de la economía productiva, la que fabrica cosas para que sean consumidas, no importa si son bienes o servicios. Es la economía que comprendemos y con la que estamos familiarizados. El problema actual de la economía productiva es que cada vez se necesita menos mano de obra para producir más producto, por lo que las estructuras actuales de empresas y producción no son, ni lo serán en el futuro, suficientes para absorber toda la mano de obra disponible. Para que estas estructuras cambien, el dinero, el capital, debería abandonar la economía financiera y "ponerse a trabajar" en la economía productiva, pero la tendencia es la contraria. Los poseedores del capital reciben mayores beneficios de sus inversiones en economía financiera, con menores costes y menores esfuerzos. No necesitan grandes inversiones en estructuras, ni en equipamientos, ni en recursos humanos, y la rentabilidad de los mercados de capitales es infinitamente superior, y mucho más inmediata, que la rentabilidad de un inversión productiva, pues se puede ganar dinero incluso cuando la economía "real" va mal. Por eso la cantinela de que el paro va a bajar es eso, una cantinela, una fábula, un mantra electoral para evitar el batacazo en la próximas elecciones europeas. El descenso del número de desempleados vendrá de la mano de trabajos precarios, infrapagados y en condiciones de "lo tomas o lo dejas, que tengo cola en la puerta para quedarse con el puesto", y casi todo en el sector servicios y de la mano del turismo. Trabajos que no permitirán a los jóvenes planificar un modo de vida a largo plazo, y que no permitirán a los actuales parados de más de 45 ó 50 años tener ni siquiera la garantía de que podrán acceder a una pensión en el momento en el que se jubilen.
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