sábado, 30 de marzo de 2013

Trasteros

Aprovechando que ayer era Viernes Santo, festivo, lluvioso, ventoso y desapacible, me puse a ordenar armarios y cajas, una de esas tareas que siempre dejamos para mañana. Por fin dejé de procastinar y ese mañana se convirtió en ayer. La primera conclusión es que no nos damos cuenta de la cantidad de cosas inútiles que acumulamos hasta que no nos ponemos a ordenarlas. La segunda, es que después de tirar varias bolsas grandes y cajas con trastos, los armarios y altillos siguen estando igual de llenos que antes, parece que no haya salido nada de casa. En el fondo, los armarios trasteros son una metáfora de nosotros mismos. Vamos archivando allí las cosas que un día nos hicieron disfrutar y nos ilusionaron, cosas a las que en su momento cogimos cariño porque de algún modo nos hicieron felices, asociadas a situaciones o personas que fueron importantes para nosotros y que por eso mismo decidimos conservar. Con el tiempo, todo ese equipaje pasa el filtro de nuestra evolución, de nuestros cambios, y algunas de esas cosas pierden valor, y en días como ayer, acaban en el contenedor de basura. Otras siguen despertando algo en nostros al volver a verlas y decidimos conservarlas. Estas son los recuerdos. Esa es la diferencia entre recuerdos y trastos viejos.

4 comentarios:

  1. Otras siguen despertando algo en nosotros pero también decidimos tirarlas; forma parte del mecanismo de supervivencia.
    Ara.

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  2. Hola Ara, sí, es cierto, a veces los recuerdos duelen y es mejor tirar las cosas que relacionamos con ellos, para intentar alejarlos. Cuestión de supervivencia, como dices. Aunque eso no siempre funciona, pues a veces la cabeza va por libre y nos lleva a lugares a los que no queremos ir.

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  3. Como dice Serrat:
    Los recuerdos suelen contarte mentiras.
    Se amoldan al viento,amañan la historia;
    por aquí se encogen,por allá se estiran,
    se tiñen de gloria,se bañan en lodo,
    se endulzan,se amargan,a nuestro acomodo,
    según nos convenga;
    porque antes que nada
    y a pesar de todo
    hay que sobrevivir.
    Rocío.
    P.D:Bonita foto!!

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  4. Hola Rocío!No conocía esa canción de Serrat, la buscaré... Y la foto sí, está muy bien, nunca he sido más guapo que entonces jajajaja

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