jueves, 21 de marzo de 2013

Tercios

Hasta ahora, se consideraba que nuestra vida profesional se podía dividir en tres tercios. Un primer tercio de preparación y capacitación, a través del estudio, aunque también del aprendizaje en base a la adquisición de experiencia y prosperar en diferentes trabajos. Un segundo tercio, en el que se desarrollaba nuestra actividad profesional madura, generalmente entre los 30 y los 65 años, y por fin, el último tercio, la jubilación, en el que supuestamente disfrutaríamos de los frutos del trabajo de tantos años. Sin embargo, esta crisis se ha llevado por delante esta especie de regla que ha funcionado durante muchos años, sobre todo para el colectivo de desempleados de entre 45 y 55 años. Por edad, y por la escasez de oferta laboral, tienen muy complicado encontrar de nuevo un empleo, y el montante de sus cotizaciones se ve cortado de golpe. Esto implica que además de tener hipotecado el presente, tendrán hipotecado el futuro, pues en muchos casos no llegarán a completar las cotizaciones suficientes para tener derecho a una pensión. Es como si les hubieran quitado el suelo bajo sus pies, y la realidad es que no hay nada a lo que agarrarse. Para este colectivo, éste es el primer paso a la exclusión social y la pobreza.

2 comentarios:

  1. Y todo esto ocurre mientras los políticos se asignan pensiones máximas de jubilación por unos pocos años de trabajo en las Cortes...
    Un saludo.
    Rocío

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  2. Y además no hacen nada para evitarlo ni prevenirlo, con lo que sólo trasladan el problema a los gobiernos venideros... y a los futuros cotizantes, si es que los hay...

    Saludos Rocío y gracias

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