Me sorprendo a menudo últimamente por la cantidad de agresiones que sufrimos por parte de los poderes que pretenden gobernarnos, y me sorprende aún más la capacidad que tenemos para soportarlas como si fueran lo más normal del mundo. Parecemos niños jugando al escondite, que cuando se ven acorralados cierran los ojos y así piensan que como ellos no ven , nadie les ve, no pasa nada. Que la educación en este país es un desastre no es algo nuevo, llevamos años padeciendo gobiernos inútiles que han intentado colar de manera más o menos sutil su ideología en la educación. Hasta ahora. La desfachatez de este gobierno, acompañada de su mayoría absoluta, ha conseguido algo que ni en sus sueños más húmedos la Conferencia Episcopal habría imaginado. Considerar la asignatura de religión al nivel académico de las matemáticas, la lengua o la física es una aberración medieval, encaminada a contentar a la caterva de obispos que tanto les han apoyado en las manifestaciones cuando eran oposición, y a crear una generación de alumnos infracualificados y en clara desventaja con los alumnos de los países de nuestro entorno natural. Que en el bachillerato (o como se llame ahora) tenga el mismo peso en el expediente académico saber el padrenuestro que resolver integrales es de locos. Ni en Italia, donde está el Vaticano, se han atrevido a tanto. Y encima, los dirigentes de la Iglesia, crecidos, reclaman que el trasfondo religioso se conserve en todas las asignaturas. Vamos, que dentro de poco veremos a nuestros hijos estudiando las ciencias naturales y la historia desde el punto de vista creacionista y a algún furibundo nostálgico diciendo que el Sol gira alrededor de la Tierra y que ésta es el centro del Universo. Eppur si muove.
Totalmente de acuerdo!!! Ni yo lo hubiera dicho mejor jajaja
ResponderEliminarAra.
Gracias, te ahorré el trabajo jajajaja
EliminarMucho más importante que invertir en diseño de vacunas, tratamientos médicos o antibióticos de nueva generación lo verdaderamente productivo es gastar el cada vez más escaso dinero de nuestros impuestos en enseñar a la infancia que todas las enfermedades se curan rezando a un barbado extraterrestre o a cualquiera de los miles de beatos y santos de la imaginería cristiana. ¿Para qué invertir en desarrollo tecnológico cuando sabemos fehacientemente que la virgen del Rocío es la que verdaderamente genera los puestos de trabajo? ¿Para qué estudiar el cambio climático o diseñar sistemas de riego inteligentes si con sacar al santo en rogativa solucionamos el problema de la sequía? Si es que es ganas de perder el tiempo y el dinero de los contribuyentes en financiar a científicos impíos y ateos que nos alejan del verdadero conocimiento y nos acercan cada vez más al infierno. http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2013/05/para-que-invertir-en-investigacion-si.html
ResponderEliminarEstoy de acuerdo, ahora que ha pasado el rocío, en un par de meses tendremos un montón de puestos de trabajo.... precarios, de temporada, mal pagados y en régimen de semiexplotación. Los refuerzos del verano, vamos. Y en la investigación y la teconología, ya lo dijo Unamuno, "que inventen ellos", y se le olvidó añadir que ya lo compraremos nosotros con el dinero del ladrillo, ah, no, que ya no hay dinero.... Gracias Ateo666666
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