miércoles, 24 de abril de 2013

Pontificar

Cuando alguien nos cuestiona sobre nuestros actos o nuestros hábitos, en general intentamos justificarnos elevando a categoría de verdades absolutas nuestras propias convicciones. Esto es precisamente lo que significa pontificar: expresar nuestras opiniones como dogmas. Lo peor es cuando alguna de estas opiniones sin fundamento alguno consigue traspasar el nivel particular y por circunstancias se convierte en moda o en tendencia. Automáticamente aparece una legión de seguidores dispuestos a defender el dogma al precio que sea y sin considerar otras opiniones o puntos de vista, o lo absurdo de la tendencia. En general son cuestiones inofensivas, como las famosas pulseras magnéticas hoy desparecidas, aunque otras pueden ser peligrosas, como las dietas milagro, pero esa no es la cuestión. El problema es la facilidad que tenemos para asumir cualquier tontería como verdad absoluta, siempre que alguien nos la venda en un envoltorio atractivo, y hacernos devotos de ella para luego renegar con igual contundencia una vez que la moda se ha consumido en su propia estupidez. 

2 comentarios:

  1. Es cierto,¿donde está nuestra conciencia crítica para no ser tan influenciables?
    Muy apropiada la foto: somos como corderillos.
    Un saludo.
    Rocío

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    Respuestas
    1. Pues la conciencia crítica la debimos perder hace muchos milenios, los charlatanes y los vendedores de humo siempre han triunfado en todas las épocas. Da la impresión que que siempre estamos predispuestos a creernos todo lo que nos cuentan y a asumirlo como propio con mucha facilidad. Gracias Rocío. Saludos.

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